Siempre me carcomerá por dentro la culpa por no haber ido a verte al hospital en tus momentos más difíciles. No estuve a tu lado cuando tenía que hacerlo, y eso ya no puedo cambiarlo, porque te has ido. Lo único que me consuela es que te recordaré tal y como eras, lleno de vida. Te quiero mucho padrino, te extrañaré. Te has llevado un pedacito de mi alma al cielo.
"Vivirás todos los días en este corazón
que no te olvida y en estos tristes
versos que calman mi agonía".
No hay comentarios:
Publicar un comentario